Cómo catar un vermut: guía sencilla paso a paso
Catar un vermut no consiste en encontrar palabras complicadas ni en adivinar todos los botánicos de su receta. Se trata de prestar atención: observar cómo es, reconocer sus aromas, descubrir el equilibrio de sus sabores y entender qué sensaciones deja después de beberlo.
Puedes hacerlo en casa sin experiencia previa. Solo necesitas una copa, unos minutos y un vermut servido a la temperatura adecuada.
Antes de empezar
Para apreciar el vermut con claridad, conviene preparar una cata sencilla:
Sírvelo entre 8 y 12 °C.
Utiliza una copa limpia y transparente.
Prueba primero el vermut solo, sin hielo ni guarnición.
Evita perfumes, ambientadores o alimentos con aromas muy intensos.
Ten agua cerca para limpiar el paladar.
Una copa de vino pequeña resulta adecuada porque permite observar el color y concentrar los aromas. No hace falta llenarla: una cantidad de unos 40 o 50 ml es suficiente.
1. Observar el vermut
Sujeta la copa por el tallo y mírala sobre un fondo claro. Inclínala ligeramente para apreciar mejor el color, los reflejos y la transparencia.
Puedes fijarte en:
La intensidad y tonalidad del color.
Su brillo y transparencia.
Los reflejos que aparecen en el borde.
La forma en que el líquido se mueve dentro de la copa.
El color puede dar algunas pistas sobre el vino utilizado, los botánicos, el envejecimiento o el estilo del vermut, pero no determina por sí solo su calidad.
Oro Nómada Original presenta un característico color caoba, resultado de su elaboración a partir de Chardonnay, su mezcla de botánicos y su paso por barrica de roble francés.
2. Descubrir los aromas
Acerca la copa a la nariz sin agitarla y realiza una primera inspiración suave. Así podrás reconocer los aromas más delicados y evidentes.
Después, mueve la copa con cuidado para favorecer la liberación de nuevos aromas y vuelve a oler.
No necesitas identificar cada botánico. Es más sencillo pensar en familias aromáticas:
Hierbas y plantas.
Especias.
Cítricos y otras frutas.
Flores.
Madera y aromas tostados.
Notas dulces o balsámicas.
Intenta reconocer primero las sensaciones generales. ¿Te parece fresco, especiado, cálido, profundo o ligero? No existe una única respuesta correcta: cada persona relaciona los aromas con experiencias y recuerdos diferentes.
En Oro Nómada Original aparecen notas herbales, especiadas y cítricas, acompañadas por la profundidad y redondez que aporta la barrica.
3. Probar un pequeño sorbo
Toma una pequeña cantidad y deja que recorra lentamente la boca. Presta atención al primer sabor y a cómo evoluciona durante los segundos siguientes.
En un vermut intervienen varias sensaciones:
El dulzor.
El amargor.
La acidez.
La calidez del alcohol.
La intensidad aromática.
La textura en boca.
Lo verdaderamente interesante no es que una de ellas destaque por separado, sino el equilibrio que se produce entre todas.
Puedes preguntarte: ¿el primer sabor es dulce o amargo?, ¿aparece después la acidez?, ¿resulta ligero o envolvente?, ¿el alcohol está integrado?, ¿invita a dar otro sorbo?
4. Prestar atención al final
Después de tragar, espera unos segundos. Algunos aromas desaparecen rápidamente y otros permanecen o incluso cambian.
Esta última sensación se conoce como final o persistencia. Puede ser breve o prolongada, fresca, amarga, especiada, cálida o ligeramente dulce.
Un final largo no es necesariamente mejor que uno corto. Lo importante es que resulte agradable y coherente con el resto del vermut.
En Oro Nómada buscamos precisamente ese equilibrio: profundidad sin pesadez y un juego entre dulzor, amargor, botánicos y madera que permanezca sin resultar excesivo.
5. Volver a probarlo a tu manera
Una vez realizada la cata, llega la parte menos técnica y quizá la más importante: disfrutarlo.
Añade hielo y una piel de naranja, pruébalo con una tapa o utilízalo como base de un cóctel. Al bajar la temperatura y diluirse ligeramente, el vermut puede mostrar aromas y sensaciones diferentes.
También puedes comparar dos estilos en paralelo. Servir pequeñas cantidades de Original y Wermujito permite apreciar cómo cambian el aroma, el equilibrio y la sensación en boca.
No se trata de decidir cuál es objetivamente mejor, sino de descubrir cuál encaja contigo y con cada momento.
Una cata alrededor de la mesa
Oro Nómada nació de muchas pruebas familiares: botánicos, maceraciones, damajuanas, barrica y anotaciones compartidas hasta encontrar el equilibrio que buscábamos.
Catar es continuar de alguna manera ese proceso. Detenerse, prestar atención y compartir lo que cada persona encuentra en la copa.
Disfruta con moderación. Prohibida la venta de bebidas alcohólicas a menores de 18 años.